Comprensión de la tendencia filosófica-teórica/fáctica-paradigmática de la administración y gerencia organizacional de cara al siglo que transitamos.
Visión personal de Edmundo Minguet
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales



Resumen

Para la comprensión de la tendencia filosófica-teórica/fáctica-paradigmática de la administración y la gerencia organizacional de cara al Siglo XXI, es necesario reflexionar sobre la evolución del pensamiento administrativo. Esta evolución ha ido de la mano con la información y adaptándose a la globalización. La tendencia de la Administración ha pasado de lo instrumental, con base en el modelo cartesiano como modalidad de resolución de problemas y análisis de situaciones; a lo sistémico y lo complejo, como consecuencia de la gran disponibilidad de información, la interconectividad de las organizaciones y la globalización. Atrás quedaron los enfoques modernistas basados en la estabilidad y en el orden. Las organizaciones de hoy se desarrollan en ambientes donde la incertidumbre y el desorden forman parte de las condiciones de operación.
Desde el punto de vista paradigmático, la crisis supone la proliferación de nuevos paradigmas, en un principio tentativo y provisional, con vistas a resolver la o las cuestiones más problemáticas. En un enfoque sistémico-transdisciplinario, la gerencia exige mayor flexibilidad organizacional, mayor participación de los sujetos, simultáneamente deben ser versátiles y fuertes, sin olvidar lo humano. En un enfoque prospectivo, la tendencia es hacia el Conocimiento Multidimensional en lo disciplinario, énfasis en el principio dialógico para mover los cambios en las organizaciones y el crecimiento de los individuos por la contraposición de las ideas. Con amplio predominio en: Cambio Organizativo, Adaptación al Cambio, Reorganización Corporativa.

Palabras claves: Administración, Gerencia organizacional, Sistémico, Complejo, Paradigmas, Transdiciplinario, Moderno, Metamoderno, Postmoderno, Transmoderno.







Abstract

For the understanding of the tendency Philosophical-Theoretical/factical-paradigmatic of the administration and the organizational management with a view to the 21st century, it is necessary to think about the evolution of the administrative thought. This evolution has gone of the hand with the information and adapting to the globalization. The tendency of the Administration has passed from the instrumental thing, with base in the Cartesian model as modality of resolution of problems and analysis of situations; to the systemic and the complex, as consequence of the great availability of information, the interconnectivity of the organizations and the globalization. Behind there were stayed the modernist approaches based on the stability and on the order. The actual organizations develop in environments where the uncertainty and the disorder form a part of the conditions of operation.
Based on paradigmatic point of view, the crisis supposes the proliferation of new paradigms, in a tentative and provisional beginning, with a view to solving it or the most problematic questions. In a systemic approach - transdisciplinary, the management demands major flexibility organizational, major participation of the subjects, simultaneously they must be versatile and strong, without forgetting the human being. In a prospective approach, the tendency is towards the Multidimensional Knowledge in the disciplinary issue, emphasis in the dialogic principle to move the changes in the organizations and the growth of the individuals for the contraposition of the ideas. With wide predominance in: Organizative Changes, Adjustment to the Change, Corporate Reorganization.

Key words: Administration, Organizational Management, Systemic, Complex, Paradigms, Transdiciplinary, Modernity, Metamodernity, Postmodernity, Transmodernity.









Comprensión de la tendencia filosófica-teórica/fáctica-paradigmática de la administración y gerencia organizacional de cara al siglo que transitamos.

INTRODUCCION

Para la comprensión de la tendencia filosófica-teórica/fáctica-paradigmática de la administración y la gerencia organizacional de cara al Siglo XXI, es necesario reflexionar sobre la evolución del pensamiento administrativo. Esta evolución ha ido de la mano con la información y adaptándose a la globalización. En el pasado reciente, el pensamiento administrativo se basaba en lo instrumental, en el pensamiento lineal, estableciendo el modelo cartesiano como modalidad de resolución de problemas y análisis de situaciones. En la actualidad, la gran disponibilidad de información, la interconectividad de las organizaciones y la globalización han conducido al pensamiento administrativo hacia lo complejo, orientando la tendencia de la administración hacia lo emergente. Atrás quedaron los enfoques modernistas basados en la estabilidad y en el orden. Las organizaciones de hoy se desarrollan en ambientes donde la incertidumbre y el desorden forman parte de las condiciones de operación.
En Venezuela, la situación de crisis ha venido acentuándose en los últimos diez años, lo cual ha obliga a las empresas a cambios radicales de los enfoques paradigmáticos del pasado y buscar, bien sea por obligación  o por estrategia, un amalgamiento con la sociedad y el ambiente; con lo cual se pretende salva guardar la confianza de los inversores en la organizaciones, tanto tradicionales como nuevos emprendimientos.
Los adelantos científico-técnicos y administrativos han dado paso a una concepción de la organización que, a fin de adaptarse al entorno, tiende más a la horizontalidad, ha atenuado la presión rígida de la autoridad, tiende a la desburocratización, privilegia el recurso humano sobre el recurso material o de capital, busca respuestas rápidas y certeras al mercado y configura las relaciones de su estructura en función del elemento tecnológico, en medio de la valoración creciente del conocimiento (valor intangible) como verdadera fuente de valor, que tiende a restarle importancia más no presencia a los activos fijos (valores tangibles).
El paradigma empresarial en construcción y conformación actualmente, plantea entonces variaciones en la fisonomía estructural y en los valores y concepciones que guiaron, décadas atrás, el funcionamiento de la organización empresarial. El futuro avizora ya, según los indicios y tendencias percibidas en el presente, además del replanteamiento de la idea de empresa, la consolidación de organizaciones que, asumiendo los contornos de la nueva organización, se diferenciará de los valores y objetivos de la clásica empresa lucrativa, para alcanzar finalidades en el ámbito del desarrollo social, y en un mercado que tiende a volverse más competitivo, pero cuyo éxito y equilibrio depende de una visión más humana del trabajo organizado, del desarrollo y de la creación y distribución de riqueza.
Este trabajo contiene la reflexión de los autores sobre la tendencia filosófica-teórica /fáctica-paradigmática de la administración y la gerencia organizacional, sustentada en el enfoque paradigmático, positivista, sistémico y complejo del aspecto tecno-estructural.


METODO

El desarrollo de este trabajo de investigación se hace desde las cosmovisiones: moderna, postmoderna, metamoderna, ultramoderna y transmoderna, haciendo énfasis en el impacto de lo sistémico y lo complejo en la evolución de la administración y la gerencia organizacional. De igual manera se han tomado algunos constructos fundamentados en la obra de Ugas (2012) con el propósito de facilitar la aproximación al pensamiento complejo.


TENDENCIA DE LA ADMINISTRACIÓN Y LA GERENCIA ORGANIZACIONAL

La tendencia filosófica-teórica/fáctica-paradigmática de la administración y la gerencial organizacional en el siglo XXI, debe evaluarse sin dejar a un lado la evolución de la tecnología y de la información, así como la tendencia hacia lo ambiental y lo social que ha incorporado la globalización dentro de los esquemas de competitividad desde finales del siglo XX y con mayor énfasis en el siglo XXI.
La actualidad es una amalgama de visiones, donde el modernismo, el postmodernismo dan paso a enfoques metamodernos y transmodernos en las organizaciones. La instrumentalidad ya no es aplicable para la solución de problemas multivariables, en virtud de que prevalece el desorden sobre el determinismo. En palabras de Ugas (2012)

El desorden genera un cambio de estética, una mutación de tipo filosófico, cultural y hasta una transformación de la sensibilidad. El nuevo modo de pensar se enfrenta a lo divergente, convergente, desconstrucción, fragmentación, heterogeneidad, desterritolización, codificación decodificación, lo uno y lo múltiple, en fin, a la complejidad.(p. 37)

En un enfoque sistémico, el pensamiento administrativo evoluciona desde una perspectiva autónoma en el cual los líderes están sumamente comprometidos con la problemática con la que les toca lidiar a una perspectiva heterónoma en la cual se hace necesario mantener una mayor distancia con la problemática en cuestión. Hemos pasado a ver el todo como la suma de sus partes a ver el todo como una unidad compleja mayor que la suma de sus partes. Las organizaciones son, en su mayoría, sistemas abiertos relacionados con el ambiente. “Ver totalidades en vez de partes, en vez de reaccionar ante el presente se crea el futuro.” (Senge, 2008)

El método reduccionista de evaluación de escenarios y solución de problemas ya no es viable, las organizaciones tienden a lo complejo, producto de la globalización y de la amplia disponibilidad de información que impacta en entornos cada vez más competitivos. Peter Senge en su libro La Quinta Disciplina identifica dos tipos de complejidad: La complejidad de detalles y la complejidad dinámica. Siendo la complejidad de detalles aquella que involucra análisis de múltiples variables. La complejidad dinámica es aquella donde la causa y el efecto son sutiles y donde los efectos de la intervención a través del tiempo no son obvios. Esto significa que una misma acción tiene efectos drásticamente diferentes en el corto y en el largo plazo. En la complejidad dinámica se buscan interrelaciones.

Morin (2001) pregunta: ¿Qué es la complejidad? A lo que responde: Es un fenómeno cuantitativo, una cantidad extrema de interacciones e interferencias entre un número muy grande de unidades. Pero la complejidad comprende también incertidumbre, indeterminaciones, fenómenos aleatorios. En un sentido, la complejidad siempre está relacionada con el azar. De igual manera, Morin (1999), refiere que la complejidad intenta abordar las relaciones entre lo empírico, lo lógico y lo racional oponiéndose al esquema clásico de las ciencias, separadas en especializaciones, y proponiendo a su vez una visión integradora y multidimensional que a través de un trabajo transdisciplinario da cuenta de la complejidad de lo real. La complejidad parece primero desafiar al conocimiento y, producirle una regresión. Cada vez que hay una irrupción de complejidad precisamente bajo la forma de incertidumbre, de aleatoriedad, se produce una resistencia muy fuerte.
La “complejidad” es mucho más que una moda pasajera. Se trata de una realidad a la que debemos acostumbrarnos. Algunos autores como Martha Maznevski (2008), quien escribe en su ensayo “La gestión de la complejidad en las organizaciones globales” mantienen que la complejidad se ha multiplicado debido a la globalización.

 La complejidad es uno de los principales retos de las empresas de hoy y de mañana, no se puede simplificar y no va a desaparecer a corto plazo. Por tanto, la gestión de la complejidad debe convertirse en una competencia clave de la dirección. El primer paso consiste en entender qué es lo que propicia la complejidad. (p. 58)
En su ensayo, Maznevski enumera lo que considera los cuatro elementos de la complejidad: Todo es diverso y nada es estable; todo está en cambio constante: la interdependencia fluye en direcciones cambiantes. El futuro ya no es la prolongación del pasado.

Diversidad: Reducir la diversidad a menudo supone dejar de dar respuesta a las nuevas situaciones
Interdependencia: Todo está relacionado con todo. : Las redes de valor han sustituido a las cadenas de valor tradicionales.
Ambigüedad: Creada en parte por la incertidumbre.
Cambio: Las soluciones de hoy puede que ya no sean válidas mañana. (pp. 59,60)
Y complementa:

La consecuencia práctica de la complejidad es que, cuando existen dos o más objetivos legítimos para dar respuesta a las demandas, el proceso de toma de decisiones se ve afectado por el dilema al que se enfrenta la gestión. No es posible, con los recursos existentes, conseguir ambos objetivos. (p. 60)

Las organizaciones, como consecuencia de la globalización, están dejando de ser sistemas cerrados, instrumentales para transcender a sistemas abiertos en entornos cada vez más competitivos, con estructuras susceptibles a cambios aun cuando su organización se mantenga inalterable. Esta característica, propia de los sistemas autopoiéticos, permite que la estructura sea el modo como los componentes del sistema se relacionan entre sí.
 La Globalización, entendida como categoría de análisis que resume las transformaciones en el aspecto pragmático contextual, y la Postmodernidad, referencia teórica que busca describir dichas transformaciones en el plano visible teórico-filosófico, determinan el ritmo cuantitativo y cualitativo de las modificaciones recientes en la organización, la Administración debe adaptar su instrumental científico y técnico a esa nueva realidad. (Guerra, 2003, p. 7)





DISCUSION

Toffler (1973), dice:

Sería preciso ser ciego para no ver que nuestra forma de vida está experimentando un cambio extraordinario. La generalización acelerada de microordenadores electrónicos, la biotecnología, la electrolización del dinero, la convergencia de computarización y telecomunicación, la creación de materiales sorprendentes e inéditos, el movimiento en el espacio exterior, la inteligencia artificial, todos estos adelantos tecnológicos van escoltados por unos cambios sociales y políticos no menos importantes, que van desde la transformación de la vida familiar hasta el encanecimiento de la población.

En un enfoque paradigmático, la crisis supone la proliferación de nuevos paradigmas, en un principio tentativo y provisional, con vistas a resolver la o las cuestiones más problemáticas. La neogerencia; no ha desarrollado una teoría del management, porque su carácter es constituir una interfase entre la organizaciones y la sociedad a través del mercado. La gerencia con visión de pensamiento complejo debe llevar a la organización a lograr objetivos tales como: utilidad, rentabilidad, generación de divisas y empleo, satisfacción a las necesidades del consumidor y maximización de valor de la empresa, lo que implica tomar en consideración el contexto externo como el interno. La tendencia de la gerencia organizacional se orienta a la información y el conocimiento, organizaciones con mayor comprensión del macro y el micro ambiente. (Gonzalez, 2009.)
En un enfoque sistémico-transdisciplinario, la gerencia con visión de pensamiento complejo debe llevar a la organización a lograr objetivos tales como: aspiración a un saber no parcelado, no dividido, no reduccionista, y el reconocimiento de lo inacabado e incompleto de todo conocimiento. La gerencia exige mayor flexibilidad organizacional, mayor participación de los sujetos, simultáneamente deben ser versátiles y fuertes, sin olvidar lo humano. La tendencia es hacia organizaciones inteligentes basadas en el conocimiento, aprendizaje, competitividad, considerando contextos políticos, económicos, sociales, tecnológicos y culturales complejos. (Gonzalez, 2009.)
En un enfoque prospectivo, la tendencia es hacia el Conocimiento Multidimensional en lo disciplinario, énfasis en el principio dialógico para mover los cambios en las organizaciones y el crecimiento de los individuos por la contraposición de las ideas. Con amplio predominio en: Cambio Organizativo, Adaptación al Cambio, Reorganización Corporativa.
Figura 1. Tendencia de la gerencia organizacional. Un enfoque prospectivo.


La influencia modernista prevalece en algunas organizaciones con tendencia a la implantación de modelos que garanticen o al menos faciliten la estabilidad del conocimiento en entorno cambiantes; en este sentido Morin (2001) mantiene: Existe la necesidad, para el conocimiento, de poner orden en los fenómenos rechazando el desorden, de descartar lo incierto, de seleccionar los elementos de orden y de certidumbre, de quitar la ambigüedad, clarificar, distinguir, jerarquizar. Sin embargo, la tendencia es hacia lo transmoderno, con base en lo complejo, considerando que

 La complejidad es, efectivamente, el tejido de eventos acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen vuestro mundo fenoménico. Así es como la complejidad se presenta con los rasgos inquietantes de lo enredado, de lo inextricable, del desorden, la ambigüedad la incertidumbre. (Morin, 2001)

Esta tendencia marca la sustitución del paradigma de la disyunción, reducción, unidimensionalización por un paradigma de conjunción, distinción que permita distinguir sin desarticular, asociar sin identificar o reducir. Lo que se expone a través del proceso de la complejidad organizacional en la nueva gerencia, es lograr de manera holística que el capital humano sea considerado la base fundamental del éxito de la organización para el desarrollo potencial del capital económico.
La situación del pensamiento científico, filosófico y administrativo se caracteriza hoy, frente a la dinámica global-factual, por: (Guerra,  2003, p. 6)
      Valoración de lo relativo.
      Subjetividad/importancia de lo humano y lo intuitivo.
      Criticidad creciente ante visiones superficiales o justificadoras del orden actual.
      Pensamiento complejo.
      Transdisciplinariedad del conocimiento.
      Elogio de los matices y visiones equilibradas frente al reduccionismo o absolutismo científico.
      Postpositivismo.


CONCLUSIONES

            La administración y la gerencia organizacional se han visto impactadas por la tecnología, la información y la globalización de manera radical e irreversible. El conjunto de cambios y transformaciones ocurridas en todos los campos de acción humana en años recientes, han conformado un escenario cada vez más competitivo y plural de actuación para las organizaciones. Estos escenarios, inmersos en una marea de información cada vez más agresiva y actual obliga a las empresas a incorporar lo sistémico y lo complejo en la planeación estratégica, en algunos casos incluso renunciando al determinismo y privilegiando el azar y el caos tal como lo establece Thom (1965) referenciado por Ugas (2012, p. 67).

            La administración y la gerencia organizacional, tienden a lo metamoderno, mediante la inclusión de los social ya no como elemento instrumental de labor sino en una relación simbiótica. De igual manera, tiende a lo transmoderno al considerar el ambiente no sólo como el ámbito natural donde se desenvuelven sus funciones sino como parte de un entorno que requiere atención continua y especializada, con lo cual se plantea el reconocimiento de los efectos de la actividad humana sobre el medio natural.
Lo que se expone a través del proceso de la complejidad organizacional en la nueva gerencia, es lograr de manera holística que el capital humano sea considerado la base fundamental del éxito de la organización para el desarrollo potencial del capital económico.
           


LISTA DE REFERENCIAS

González, A., (2009). “La Complejidad Organizacional de la Nueva”. Revista Ciencias de la Educación. Segunda Etapa. Año 2010. Vol. 20. Nº 35. Valencia, Enero-Junio. Recuperado desde: http://servicio.bc.uc.edu.ve/educacion/revista/n35/art9.pdf
Guerra S., A., Guerra C., A., (Julio, 2003). “El nuevo paradigma organizativo en el escenario global y posmoderno”. Compendium Revista de investigación científica. Año 6. N° 10. Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado. Barquisimeto. Estado Lara. Venezuela. Recuperado desde: http://www.ucla.edu.ve/dac/compendium/compendium10/paradigma.htm
Maznevski, M., Steger, U., Amann, W., (2008), “La gestión de la complejidad en las organizaciones globales.” Havard Deusto. Número 170 de Business Review. Recuperado desde: http://www.harvard-deusto.com/articulo/La-gestion-de-la-complejidad-en-las-organizaciones-globales-2
Toffler, A., (1973), El Shock del Futuro. Plaza & Janes, S.A, Editores. Barcelona. España.

Senge, P., (2008). “La Quinta Disciplina”. 8va ed. Editorial Granica. Argentina.

Ugas, G., (2012). “La Complejidad. Un modo de pensar”. 3ra ed. Ediciones del Taller Permanente de Estudios Epistemológicos en Ciencias Sociales. Táchira. Venezuela.


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